Hoy mi abuela mamama cumpliría cien años. Cada vez que la llamaba para saludarla por su cumpleaños repetía lo mismo: “las mariposas no cumplen años”.
Me ayudó a leer y me enseñó a escribir. Feminista, maestra rural, militante de la educación pública y de los mundos posibles, mi abuela surfeó escándalos de pueblo chico para tener la familia que siempre quiso.
La foto es mi fondo de pantalla. Ahí mira el mar pero siempre habló del río. Aún en los inviernos fríos de la Patagonia ella habló del Paraná con un amor que no entendí hasta que un verano en La Paz dije que era su nieta y me llovieron anécdotas.
Cuando pienso en ella se me viene “Paraná” de Rosario Bléfari:
Sigo remontando río arriba
En un barco que en la proa
Lleva el nombre de tu nombre
Río Paraná
Cambió, cambió, cambió
Cambió, cambió, cambió
Río Paraná
Fue una de mis personas favoritas, de esas que te hacen creer que podés hacer cualquier cosa. A veces pienso en sus dichos y los digo en voz alta para ver si me acuerdo.
Hoy quería homenajearla porque cien años no se cumplen todos los días, aunque las mariposas no cumplen años.

